jueves 22 de octubre de 2009

Sinceramente tuya

No creas que no sé que, si yo no hubiese dicho todas esas cosas, sino justo las contrarias, ahora sería tu corazón -y no el mío- el que estaría metido dentro de una cajita tallada, con candado y combinación secreta. Que serían mis dedos -y no los tuyos- los que balancearían la delicada llavecita de plata delante de mis ojos. Que sería yo -y no tú- quien, con los pies apoyados encima de la mesa, me preguntaría, aburrida, qué hacer con esa llavecita; si un bonito colgante para mi cuello o si, directamente, arrojarla al fondo del mar, donde quizás un pescador solitario llegara a encontrarla, algún día.

No creas que no sé que podrías estar ahora mismo comiendo de mi mano, besando el suelo que piso, adorando el eco de mi nombre que resuena en los recovecos misteriosos de tu cabeza, sin que nada pudieras hacer para acallarlo.

Lo sé. No creas que no me doy cuenta.

Pero es que yo soy así de sacrificada.

De sincera.

De tonta.


(Música: Radio Futura, "La estatua del jardín botánico")

2 comentarios:

Lía. dijo...

Será que de tanto no creer... es que das la clave cierta para descifrar la manera exacta de alcanzar tu cuello, para quitar la llave y llevarla hasta ese orificio que al dar con el movimiento perfecto habrán conseguido abrir entonces el paraíso de aquel paisaje que eres tu, y que contemplado por otra mirada te hará gritar fuerte y mas fuerte que tan sinceramente ya ... eres suya.-
Un gusto.-

Reinadelmango dijo...

El comentario es bastante más bonito que el post :-/

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