jueves 24 de septiembre de 2009

Gente de buena calidad


Soy una quejica, una majadera. Siempre está faltándome esto, sobrándome lo otro. Nunca estoy conforme con nada, nada me parece suficiente. Me acuerdo de la tan innecesaria “Vicky, Cristina, Barcelona” (cuán de acuerdo estoy con Ornelia en que se diría que a todos los grandes les haya dado por volverse infumables de puro ego); uno de sus escasísimos momentos aprovechables es, en mi opinión, la bronca histérica de Penélope Cruz a Bardem, a propósito de los cambios de parecer de la Johansson: “¡¡te lo dije, eterna insatisfacción!!”. Por unos segundos, al verla, me sentí un poquito Scarlett, que nunca está de más…
Soy un coñazo, con mis indecisiones, y mis idas y venidas, lo sé. Pero hay una cosa en mi vida por la que no creo que haya sido capaz de proferir una sola queja: mis amigos, la buena gente que me rodea. Tengo la suerte de haber ido juntando, con los años, una insólita colección de personas increíblemente inteligentes, que guardo como oro en paño en mi palpitante cajita de caudales. Cómo me ponen los cerebros bien amueblados, caray. Acude al mío (modesto pisito de catálogo de IKEA) otra frase de cine: “hay que follarse a las mentes”; y un vehemente Eusebio Poncela en estado de gracia tratando de aleccionar al perdido y frágil Martín “H”. Exprimo el contenido de esas palabras para quedarme con el sustrato; su esencia es, para mí, un principio fundamental, una verdad universal: nada hay más grande que la gente lista. Y cuando la gente es lista y buena, entonces, el placer de su compañía, la suerte de aprender lo que nos enseñan, de atesorar su amistad, es un regalo infinito, sin comparación posible.

Debería estar escrito en algún sitio que la gente lista y buena tendría que encontrar trabajos a su medida, donde se valorase su creatividad y se aprovechase su brillantez; la gente buena y lista no debería enfrentarse a los extractos del cajero con un nudo en la garganta, no debería malgastar su tiempo, su lucidez, en terrenales cálculos de final de mes. La gente buena y lista no debería tener fiebre, dolor en un costado, miedo; no debería tener que meterse en máquinas que te miran por aquí, por allá, dándote vueltas como un pollo a la parrilla; máquinas que te sacan fotos nada favorecedoras, que te hacen agujeritos y te incordian con sus aguijones de precisión milimétrica para no decirte, al final de tanto magreo, ni una sola cosa agradable. La gente buena y lista sólo debería desplazarse en avión para menesteres tales como comer helados en Venecia y babas de camelo en Lisboa.
Yo sé que todo va a salir bien. Lo sé, faltaría más. Pero la gente buena y lista no tendría que necesitar que nadie le dijera estas cosas. La gente buena y lista tendría que venir de fábrica con un certificado de garantía y un sello impreso en el culo, como el de las “muñecas repollo”, que rezara: “Tranquilo. A usted la vida le sonreirá siempre”.

La cruda realidad es que la vida es, a veces, de poco sonreír; a menudo, injusta. Caen bombas en los mercados cuando las madres salen a comprar comida porque acaba el Ramadán. Hay niños que juegan desnudos entre la basura y cabras que se precipintan desde los campanarios en honor del santo patrón. Si yo fuera Dios, me pondría a rediseñar de inmediato todo este puto sistema porque está muy claro que hay algo que no funciona. El problema es que, de existir, a Dios parece que le agradaran más las personas del tipo tonto y maligno, pongamos, no sé… ¿George Bush? Ahora, te juro, Mery, que yo me meto en internet esta noche y me empapo el BOE de cabo a rabo. Y como haya unas oposiciones a divinidad, mañana me compro el temario por gordo que sea. Y ésas, ésas te juro que me las saco.

(Música: Bob Marley, "No woman no cry")

16 comentarios:

Cuinpar dijo...

Y te llevarías de calle al resto de opositores por los méritos.

Ornelia dijo...

Ya le gustaría a Scarlet ser tan rubia como vos, querida. Me autoidentifico dentro se ese grupo de buena gente, aunque haga poco tiempo. Gracias.

María dijo...

Señaladamente, ayer a las ocho de la mañana estaba yo en el parque con el aipor puesto, cantando a toda voz "No woman no cry" y tirándole la pelota a Pinito, para regocijo de los viandantes, sobre todo del señor que alimenta a las palomas con galletas María, que se sentó en un banco a mirarme, y cuando acabé me aplaudió y me pidió un encore.
(Love you, víbora)

aversimeentiendo dijo...

Si fuera así, te digo una cosa: entre mis labores rutinarias está leer el BOE cada día, serías la primera en saber dónde y cuándo son y en qué consisten tales oposiciones.

Cuinpar dijo...

Marieich, y no te dio unos duritos, el señor en cuestión? (No por lo bien que cantas, sino para que te callaras, aproximativamente)

Reinadelmango dijo...

Gracias a todos. Los quiero, hasta al Aversi, que por lo poco que sabemos de él podría ser una de las múltiples identidades de cualquiera de nosotras...

Cuinpar dijo...

Y nos quieres a cada una de nuestras múltiples personalidades o es un cariño circunstancial y repartido entre todas ellas nomás?

Reinadelmango dijo...

A tod@s por igual, con una salvedad: a tu personalidad, la que se va a Ikea sin avisar, la quiero más circunstancialmente, ya ves tú...

Cuinpar dijo...

Pero esa personalidad ya no la tengo, se lo juro!!! Y además, fue repentino y sin avisar!!! Perdóneme, carajo!!!

Reinadelmango dijo...

Si es por verte suplicar, no más (odio ir a Ikea, y cargar cosas pesadas por edificios sin ascensor, ni te cuento...)

Cuinpar dijo...

Ya tenías que dejar clarito que vivo en un tercero sin ascensor. Claro, como la reina vive en un palacio con huerto y perro...
grf.

Reinadelmango dijo...

...y sin ascensor. Y el perro me lo lleve yo, que no creció solo en el huerto.

María dijo...

Mira, zorra malévola, el señor de las palomas es fan mío, y no me dio dinero, aproximativamente, para que me callara, sino, antes bien, ponderó mucho mi interpretación de "Redemption song" y me invitó a cerveza del Hiperdino que llevaba.

Reinadelmango dijo...

Caliente estaría. La cerveza, digo.

Cuinpar dijo...

(¿Ustedes son conscientes de que hay un señor ahí que se está gozando nuestros desvaríos?)

Reinadelmango dijo...

En este blog no se reserva el derecho de admisión. Muy al contario (si no ya te habrías enterado hace tiempo de lo que vale un peine): estamos encantadas de tener visitantes inesperados, y mejor que mejor si son señores calladitos y con criterio, que zorrasmalas tenemos un par de puñados, ya.

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